La Cuenca Alta del Río Cauca

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La Cuenca Alta del Río Cauca es una región de importancia estratégica tanto para el país como para el occidente colombiano, dado que la superficie de casi 25.000 km² alberga el 20% de la población del país (9 millones), cubre cinco departamentos (Caldas, Cauca, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca). También es un eje socioeconómico dinámico e importante para la economía del país, especialmente en materia de producción agrícola  – agricultura tradicional y principalmente cultivos de café, caña de azúcar, maíz, plátano, frutales, cacao, fríjol, yuca y arroz.

Adicionalmente, el Río Cauca a su paso por cinco importantes departamentos y centros de producción del país, beneficia alrededor de 183 municipios. Sin embargo, debido a una inadecuada administración de los recursos ambientales y debilidad en los sistemas de sanidad, presenta serios problemas de contaminación hídrica y degradación del ecosistema circundante. Los desafíos radican en el manejo eficiente del recurso hídrico, dado que este recurso es de vital importancia en el desarrollo de las actividades agrícolas. Además, la falta de información sobre los posibles impactos del cambio climático y vulnerabilidad asociada ha desafiado a los tomadores de decisiones en las distintas instancias a tomar las medidas necesarias para la adaptación de los sectores socioeconómicos a los cambios previstos.

Para asegurar que la construcción de la metodología de vulnerabilidad sea participativa e inclusiva, se ha consolidado una alianza intersectorial en la región entre los sectores público y privado, que busca propiciar las condiciones técnicas y científicas para garantizar la adaptación, permanencia y sostenibilidad de las actividades productivas más relevantes en la Cuenca Alta del Río Cauca. Es así, como se ha trabajado en estrecha colaboración con el sector agropecuario y ambiental, trabajando con las gobernaciones, municipios y corporaciones autónomas regionales, academia y centros de investigación, para generar un compromiso intersectorial y multidisciplinario frente al cambio climático.

Sin embargo, la falta de sistemas de monitoreo, de gestión de datos y de captura de información oportuna, sistemática y veraz para la toma de decisiones en materia ambiental, social, climática y económico-productiva, han sido algunas de las fuertes barreras que se han enfrentado para poder realizar la propuesta metodológica de evaluación  de vulnerabilidad AVA y con ello fortalecer las políticas públicas de gestión, en un marco de información real y acorde con la realidad del sector.